Programación sencilla sin lenguaje friki: eso es Geany

Sabemos de programación bastante más de lo que creemos. Al menos esa es la conclusión que saco yo de mi experiencia con la herramienta de programación Geany. Muchos de ustedes habrán tenido que modificar un archivo de un programa en un bloc de notas, los que tienen blog habrán tenido que modificar la plantilla en HTML (esa página llena de símbolos, numeritos y palabras en inglés sobre texto planoo), o incluso más sencillo todavía: los que usan Google Chrome habrán dado alguna vez por equivocación a la opción “Inspeccionar elemento” del botón derecho.

Bueno, todo eso es lenguaje de programación, pero en los libros técnicos y en la pedagogía informática en general, lo normal es que esté planteado en términos casi incomprensibles para el común de los mortales. La pedagogía realizada sobre la informática y la matemática aplicada a la misma está hecha de tal manera que sea reprobada socialmente, quedando en manos de un grupo cerrado. De esa manera se van conformando realidades “socialmente aceptadas”, como que tenemos que pagar de más adquiriendo software privativo, o de manera más general, conformarnos con lo que el sistema nos ofrece sin buscar alternativas.

El objetivo de este post es trasladar al campo informático, concretamente al mundo de la programación, el espíritu que el gran matemático argentino Adrián Paenza expresó con su libro “Matemática para todos”. En este caso llamémoslo “Programación para todos” si quieren.

En los próximos posts vamos a ir desarrollando programas propios, desde el más sencillo hasta soluciones complejas, con varios tutoriales realizados en base al programa Geany. En realidad es un “Entorno de Desarrollo Integrado” (IDE, por sus siglas en inglés), cuya definición abordaremos más adelante.

Con él aprenderemos a hacer nuestros propios programas y aplicaciones en base a un mecanismo pedagógico sencillo, que nos permita romper desde nuestra casa determinados patrones de dependencia tecnológica y, mediante el conocimiento, ser un poco más libres.

Me pongo manos a la obra.

Un abrazo
El Toguero.